jueves, 9 de abril de 2009

Life is life, na na na na naaaaa


Se acabó lo que se daba. Esta última entrada cierra el blog; mi último texto desde el país de las Mil Colinas.

Quizá no debería cerrarlo, sino ir reconvirtiéndolo en “Kofi muerta de asco en Albacete”, “Kofi en las fiestas de Liétor”… hasta llegar a “Kofi en los Yunaited Esteits”; pero el tiempo (y mis ganas de seguir escribiendo tontás), lo dirá. La cuestión es que la aventura ruandesa ha tocado a su fin, y estoy muy triste.


Todavía no soy plenamente consciente de que en pocas horas me habré ido, aunque he pasado ya algunos momentos malos. La despedida de ayer del orfanato fue horrible, por ejemplo. Creo que decir adiós a estos niños es lo que más me duele de irme de este país. Es curioso, pero se cierra otra vez el círculo: salí llorando de allí la primera vez… y también la última.


Cuando llegue a España y pasen los días de reencuentros (que también tengo muchas ganas, para qué voy a mentir), será cuando me hunda, supongo. Así que pido perdón de antemano a todos aquellos que me tengan que soportar; pero a día de hoy (y sin querer ser melodramática), creo que me va a costar MUCHO readaptarme a mi vida de allá.


Sin más que decir (por ahora): muchas, muchísimas gracias por leerme. Especialmente a los asiduos comentaristas, que me han animado (no saben cuánto) cada día que abría el blog. También a los que no han comentado pero sé que me han leído en silencio.

Escribir aquí me ha ayudado a llevar mejor estos meses, a desahogarme un poco en algunos momentos y a transmitiros mi alegría en otros. Me estoy poniendo un poco gayerrr de más, pero… ¡Gracias por haber compartido conmigo esta experiencia en la distancia!


Un abrazo,


miércoles, 8 de abril de 2009

Próximamente, -2 mzungus.

Ya sé que tenía esto un poco abandonado... Pero entre la intensa semana con las visitas, los preparativos de la vuelta, y que en el trabajo quitaron internet, no hay forma de encontrar un minuto pal blog!

En fin, poco me queda para dejar atrás Ruanda. La casa está triste, casi vacía. Sólo quedamos Cristina y yo empaquetando todo y haciendo el amago de limpiar. Y encima estamos saliendo locas, porque... ¡¡NO NOS CABEN MÁS COSAS EN LA MALETA!! Ella tiene un problema de peso, y yo de espacio; así que nos estamos dedicando a repartir sábanas, ropa, y objetos absurdos entre los guardas. Cada rato salimos a la puerta y lo mismo les damos una parrilla, que unos cascos, que un ambientador. Nos ven asomar y ya se frotan las manos. Y como cada persona que ha pasao por casa se ha dejado una toalla (sí, no me preguntéis por qué), teníamos como 13 que hemos llevado al Centro Médico Social.

Todo es una locura, los bultos y las despedidas nos están matando; y eso que todavía nos queda la del orfanato esta tarde...
Y encima de todo, esta es la semana de duelo por la conmemoración del genocidio, con lo que el ambiente general no está en su mejor momento.

Pero bueno, al menos tengo que dedicar un post (aunque deberían ser 5!) a la semana pasada. Fueron unos días muy, muy intensos; que yo creo que concentraron casi todas las actividades que se pueden hacer en el país!!

Hubo de tó. Pero por no detenerme con detalles (aunque bien que me gustaría explayarme en anécdotas), me voy a dedicar a poner fotos, más que nada.


1. Hubo animalicos de todo tipo.


Vimos los gorilas. O mejor dicho, casi que bajaron ellos a vernos. A base de desearlo mi prima y yo, con andar una escasa hora y cuarto ya estaban allí, esperándonos entre el bambú!! NO MÁS TRAGEDIAS VOLCÁNICAS EN MI VIDA, BIEEEEEEN!! (Pese a la desilusión de mi hermana, que por razones que no alcanzo a comprender hubiera preferido andar durante 4 horas por el barro).







También hicimos un mini-safari (un poco ful porque tenías que ir persiguiendo a los 4 animales que había, pero los paisajes y tal muy chulos), y vimos jirafas, hipopótamos, impalas, monicos diversos, cebras (tras buscarlas durante una hora y media)...



2. Hubo visitas a casi tó lo visitable del país, incluyendo Ginsenyi (Lago Kivu), Ruhengeri, Gicumbi, Nyamata y Akagera.


3. Hubo inmersión total en la Ruanda profunda. Que no se diga que viajar con una mzungu cuasi-autóctona como yo no tiene ventajas; porque así tuve oportunidad de enseñarles la "otra Ruanda" difícilmente accesible a los turistas:





4. Hubo visitas al orfanato, y se quedaron enamorás de los niños. No esperaba menos!!!

5. Hubo contacto con la temática del genocidio, gracias a la visita de dos memoriales y el contacto con unas psiquiatras mexicanas que trabajan en Ruanda.

6. Hubo, por supuesto, momentos de esparcimiento. Por ejemplo, llevaron a cabo el expolio de la cooperativa de artesanía, donde ya me han comentao que están haciéndoles una estatua conmemorativa en la puerta.
También pudimos asistir juntas a nuestro "cockteil" de despedida del trabajo, aguantando el tirón de los innumerables discursos cansinos y sin fuste de nuestros jefes.



Y poco más. Me temo que pronto el blog tendrá que ser clausurado... Pero merecerá un buen post de despedida.

Un abrazo,

viernes, 27 de marzo de 2009

Cierre de círculos

En Ruanda los ciclos que se abren SIEMPRE se cierran. Se retorna al punto de partida una y otra vez. ¿Un ejemplo? Mañana cortan Internet; aquí no paga ni Josele así que se acabó lo que se daba. Ale, de vuelta a los inicios del Solitario de Windows. Nos iremos, y lo mismo es como si nada hubiera pasado. A lo mejor se preguntan si fue verdad o sólo una ilusión pasajera; lo de tener a las 4 mzungus trabajando aquí, digo.

Ay… entre tanto yo me dedico a finiquitar mi trabajo. Que luego hagan lo que quieran (y puedan) con él. Tras los intentos de talleres que he intentado darles sobre bases de datos y páginas web cada vez tengo menos esperanzas de que continúen una vez me haya ido. Últimamente me he vuelto loca metiendo datos en la base, porque hay asociaciones con nombres tan sencillos como “TURWANEKUBUZIMA HUACU”, o representantes con apellidos tan comunes como NTAWUHIGANUMUGABO. Me va a explotar la cabeza.

Y el otro día… reunión de protocolo de despedida con ONU-SIDA. He aquí la “foto-finish” de dicho evento. Al de en medio le llamamos “Ban-ki SIDA”, y es como el Secretario General de la JONU, solo que menos calvo, en Ruanda, y sólo sobre SIDA. Esto significa que preside tos los saraos y está por todas las conferencias a las que acudas.

Ah, y mirad mi jefe qué apañao a mi derecha.



Y nada, que en el orfanato también nos tocará despedirnos pronto… Snif snif…

El otro día fue curioso, porque decidí llevarme el violín para tocarles un poco de música a nuestros niños. (Un dato interesante es que cuando iba por la calle un vendedor de mapas me preguntó si iba a jugar al tenis, lo cual me prueba una vez más que mi violín debe ser el primero que ha pisao el país.)

La cosa es que desde que un día pusimos en el portátil unas canciones, hemos conseguido que las Calcutas trajeran un radioCD y de vez en cuando les pongan música. Más concretamente, el mismo CD de canciones francesas todo el rato, que los chiquillos van a salir locos.

Cuando terminé de tocar, pedimos permiso a las monjas para echarnos unas fotos con las chicas que cuidan a los niños (luego se las queremos regalar de despedida), pero nada de con los niños porque se supone que está “prohibido” por la Madre Superiora.




Pues cuando salió la monja por la puerta, a las chicas les dio la posesión de las fotos y empezaron a pedirnos con gestos que las sacáramos con los niños; así que tuvimos una sesión fotográfica que no veas mientras una de ellas vigilaba la puerta. Ya que estábamos aprovechamos nosotras también… He decidido poneros estas dos, porque al fin y al cabo no hago daño a nadie y me hace ilusión que conozcáis al menos a algunos de nuestros niños:





Mañana llegan las visitas (sísí, mi hermana, mi prima y una amiga; tres valientes que se han aventurado a meterse 11 horas de avión pa ver, entre otras cosas, a los monos gigantes), así que durante una semana tendré un poco abandonado el blog.

Un abrazo,

martes, 24 de marzo de 2009

Santa Ana en Kivumu


El fin de semana ha sido intenso pero muy interesante. En nuestro afán de conocer proyectos y salir a la colina, como os dije Cris y yo nos pusimos en contacto con unas monjas españolas de la congregación de Santa Ana. Nos plantamos en Kivumu (Noroeste de Ruanda, junto a Gisenyi y el lago Kivu) el sábado por la mañana, y nos acogieron como en casa 5 hermanas (dos españolas y tres ruandesas).

Por cierto, para quien diga que no funciona la Ley de la Atracción… una semanica entera llevábamos hablando sobre croquetas (la cantidad y variedad que nos comeríamos al llegar a España), y pa cenar nos hicieron… ¡croquetas! Olé!

Bueno, dejando a un lado detalles accesorios sin fuste; pudimos conocer todo lo que gestionan: el centro de salud, las actividades con niños y la escuela de costura/labores en general para mujeres sin posibilidad de estudiar. Los niños se reunieron para bailarnos y cantarnos, y una vez más fue muy emocionante (además las danzas de esta zona del país son mucho menos gayers que las de otras, con un tambor muy fuerte y movimientos más enérgicos):

http://www.youtube.com/watch?v=EMDYdL8Vp_Y

También paseamos entre los kilómetros y kilómetros de campos de té; creo que esta es una de las regiones más bonicas de Ruanda:




Por supuesto, el domingo a misa (a las 8, una miaja más tarde que con aquellas de Kayenzi); donde hacía un caloruzo insoportable y apenas se podía respirar, porque estábamos apretujados cientos y cientos de personas.

Entretanto, nos contaron muchas historias vividas… cosas de película. Cómo escaparon del genocidio, cómo en el 98 secuestraron a dos hermanas, cómo en ese mismo año murieron otras dos porque explotó una mina en su camino… En fin, testimonios impresionantes. Ahora las cosas están tranquilas, dicen ellas. Pero nunca se sabe hasta cuándo durará…

Y ahora, permitidme que aproveche el blog para hacer un poco de propaganda…

… de los apadrinamientos de niños. Lo sé, hay un montón de organizaciones que llevan a cabo este tipo de actividad de “apadrinar a un niño del tercer mundo”. Pero yo sólo os digo que llega. De verdad que al menos aquí llega, y hace mucho bien. No voy a entrar en el debate de si la cooperación internacional es conveniente o no; que si cuál es la mejor manera de llevarla a cabo, asistencialismo, y demás patatas cocidas. Sólo digo que si estáis interesados en hacer algo así, son 125 euros al año (una cena de 10,5 euros al mes, ¿qué supone eso?); de los cuales os garantizo que al terreno llegan 123. Y consiguen que niños como éste, “Poco”, puedan ir a la Escuela Primaria, seguir estudiando en la Secundaria, y tengan, entre otras cosas, un colchón sobre el que dormir:


Aquí en Kivumu hay casi 100 niños apadrinados, todos llevados por Santa Ana a través de la Fundación Joan Bonal. Si queréis más información, la página web es: http://www.padrinos.org. Y sobre el proyecto de Kivumu: http://www.padrinos.org/secciones/servicios/centros/centros3.asp?i=45

Y dejo de remover conciencias por hoy…

Un abrazo,

miércoles, 18 de marzo de 2009

Una señora loca y tres palomos

Las altas cotas de surrealismo alcanzadas ayer no pueden expresarse por escrito.

Ponga lo que ponga, nunca estará a la altura de la situación vivida…


Resulta que hace tiempo uno de los gallegos tuvo la oportunidad de conocer a una mujer muy peculiar. Él trabajaba encima de su grúa cuando la susodicha señora bajó de un coche y se puso a chillarle en castellano. Pues resulta que se trataba de una mujer ruandesa que vivía en ALBACETE!! (Sísí, como lo leéis, cuando menos inquietante!). Cuando el gallego me informó de tal suceso, le pedí que me pusiera en contacto con ella de alguna forma. Meses después (como siempre en Ruanda las cosas van lentas), uno de sus empleados de la obra consiguió el teléfono.

Obviamente, el asunto pintaba fino desde el principio, pero me hacía ilusión conocer a una ruandesa-albaceteña. Me aventuré a llamar a la señora, y tras la primera conversación ya pude constatar que estaba ida de la chola completamente. Pero loca perdía. Aún así, no podía presagiar el fascinante encuentro que mantuvimos anoche en su casa con ella Cristina, el gallego y yo:





Esta señora se llama Jeni, se fue a España con su marido belga y sus tres hijos durante el genocidio; dice ser una “artista”, y vive en Villarrobledo (atieeeeende), pero ahora está en Ruanda porque está acabando de construirse una casa.


Total, que allí nos tuvo 2 horas, obligándonos a beber cerveza y a oír continuamente las mismas frases una y otra vez. Las consignas más repetidas (voceando) eran, entre otras:

- Cariño, porque yo soy viuda, ¿no sabes?

- Llevo 1 año luchando para construir esta casa. ¡Estoy harta de esta casa!

- España es mi país. ¡Quiero volver a mi país!

- Cállate!!

- No me gusta Villarrobledo, ¡pero cuando me muera que me entierren en España!

- Mis hijos hablan 5 idiomas. Pero kinyarwanda no.

Etc.


Entretanto, no paraba de darnos abrazos a Cristina y a mí (con lo que me gusta el contacto físico, qué ilusión!, y besos al gallego. Y nos enseñó 20 veces la casa (enorme, por cierto).

Una escena pa haberla grabao.


Bueno, los días siguen pasando y más trabajo acumulado. Pero este finde no cabe el descanso; Cris y yo nos vamos a conocer el proyecto de unas monjas cerca de Gisenyi, donde tienen un centro de maternidad. Tenemos muchas ganas, así que espero que África no nos ponga demasiados obstáculos.


Y os dejo con una última foto sin fuste. Esto que paecen los leones del Congreso son unas estatuas que hay en la puerta del supermercao; superando los límites de lo hortera… siempre.

Un abrazo,


sábado, 14 de marzo de 2009

Azafatas, moderadoras y demás familia

La cuenta atrás ya ha empezado. ¡Menos de un mes para abandonar el país! Cómo ha pasado el tiempo… Y encima justo nos iremos en el momento más “emocionante” (entre comillas, vamos a ver; lo de emocionante es muy relativo…); cuando la Sociedad Civil está preparándose para integrar su propuesta dentro del Plan Estratégico Nacional de Salud… dirigido como un todo a Global Fund para solicitar dólares a cascoporro (en serio, cantidades inimaginables de financiación). Total, que estamos en pleno curro a saco porque es un lío muy gordo y de mucha importancia para la respuesta contra el SIDA del país, y para nuestras organizaciones en particular.


Por ejemplo, esta semana hemos tenido que participar en la organización-realización de un taller que reuniera representantes de las organizaciones de la sociedad civil (ONG’s, asociaciones, organizaciones religiosas…) para trabajar juntos en la reflexión sobre nuestros logros, fortalezas, déficits, limitaciones… un análisis de situación en profundidad. ¿Qué ha supuesto esto? Tener que hacer un poco de todo; desde fotocopiar y grapar miles de hojas, pasar el micro durante las intervenciones, o mismamente moderar y dirigir un grupo de trabajo (en mi caso sobre prevención de la transmisión del VIH-SIDA).





Resumiendo, podríamos decir que el grupo de Cristina era el grupo de los listos, el de Lucía el de los jefazos prepotentes, y el mío el de los lerdos. Pero bueno, estoy contenta con los resultados que conseguimos (no os creáis que no costó, Virgen de los Intelectualmente Dispersos…), pese a que luego nos machacaron en la presentación al pleno.




A destacar uno de los momentazos de una comida. Ya nos habían llegado rumores… proposiciones no oficiales… pero nada desde “arriba”. Hasta que uno de los jefes de ONU-SIDA vino a nuestra mesa, se sentó, y nos soltó sin más: “queréis prolongar vuestro contrato?” (pa qué realizar introducciones absurdas y dar rodeos innecesarios!) Tras carcajearnos un poco, preguntamos sobre las condiciones y esas cosas; a lo cual respondió que estaban dispuestos a escribir a UN Volunteers o a quien fuera necesario para prolongar nuestra estancia. “Pero es que mira, que quien nos paga la beca es la Agencia Española de Cooperación, no la ONU”. Le costó entenderlo, pero al final nos dijo; “Bueno, pues hablad con el gobierno de España y pedídselo”. (Qué fácil, ¿verdad? Zapaterrr, danos dinero que nos quedemos en Ruanda, venga!). Nosotras: “es que este programa dura 6 meses no prorrogables, si nos quedáramos tendríais que pagarnos la manutención vosotros o nuestras organizaciones”. – “Ahhh… pos nosotros no tenemos dinero. Venga pues nada, hasta luego!”. Y nosotras… “ale; hasta luego Josele!”


En fin, que pese a los amagos que se han hecho para que nos quedáramos más tiempo (el Presidente de RCLS me dijo que había que movilizar fondos para que me quedara hasta el año que viene! Y yo, “sí hombre, estamos locos o qué??!!), para mediados de abril nos tendréis de nuevo en España. Se siente.

Ahora toca trabajar mucho para “dejar todo atado y bien atado”, y punto. No me va a dar tieeeeeeeempooooo! EnDiosquéduroenDios.


Un abrazo.

lunes, 9 de marzo de 2009

Semana de celebraciones en el Corte Inglés

Por fin acabó la semana de los cumpleaños à côté de l’école belge!!


Como os dije, la ocasión merece una entrada completa, y más dado que ha sido doble celebración porque Mariam y yo nacimos las dos un 4 de marzo (pero de diferentes años). El día comenzó con un desayuno “presidencial” y tarjeta sorpresa chulísima que nos preparó Cristina, y luego a trabajar. Una jornada como otra cualquiera, aunque un poco desaprovechada de curro porque me dediqué a los mails, el tuenti y el facebook… (estas nuevas tecnologías que te recuerdan los cumpleaños de la gente producen el curioso fenómeno de que te felicite hasta Josele y Pascuala; quicir, el que iba contigo a la guardería que te ha encontrado 20 años después, o el otro con el que coincidiste en el 97 en un campamento de verano…)


En fin. Viendo las felicitaciones (hasta un vídeo de mi sobri!) empecé a entristecerme un poco; pero la sensación de nostalgia se desvaneció bien pronto, porque mis compis de aventura, amigos y compañeros de trabajo han hecho que me sintiera arropada como en casa.

Después de invitar a comer a los compañeros de la oficina me volví a mi mesa, hasta que el jefe de Cris y Lucía me llamó a su despacho para solucionarle un problema del ordenador. Ahí estaba yo cuando salieron tos del cuarto de baño cantándome el Happy Birthday y me pegaron un susto que paqué. Hasta mi jefe (y Lucía) vinieron de otra ciudad especialmente pa la ocasión. Se conoce que llevaban días mareando con el asunto, le traían a Cristina la cabeza loca!


La tarta me la compraron mis compañeros de RCLS, me parto de risa, con mi apellido y todo! Paece blandita, de estas de merengue por fuera… hasta que fui a partirla y me di cuenta que de pocas me tienen que traer un serrucho porque era casi de madera J ¡! Y las cuatro allí: “mmmm… deliciosa…”


Pero cuando parecía que no podía haber un regalo más peculiar que esa tarta, los compañeros de oficina de Mariam le regalaron la siguiente taza:



Espeluznante… Y mi contable me regaló un collar sencillo a la par que discreto…pero en cualquier caso nos hizo mucha ilusión!!

Esa noche salimos a cenar en petit comité, pero la celebración en sí fue el viernes por la noche. Mi idea inicial era recrear elementos de las fiestas de Liétor, la feria de Albacete, y mis celebraciones de cumpleaños en el Labrador… y al final salió una cosa rara pero lo pasamos muy bien! Un grupillo pequeño de amigos un poco surrealista: dos coreanos, dos ruandeses, dos costarricenses y nosotras 4. Hubo duro, hubo manchegas, canciones de verbena, tortilla de patatas y cuerva. ¿Qué más se puede pedir? Algunas fotos ilustrativas:


Nota: en Uganda encontré una guitarra de juguete igualita a la que llevo siempre en las fiestas de Liétor; la cual también estuvo presente en la noche.


El sábado tocó la celebración del cumple de Mariam (sí, es que tenemos amigos un poco distintos y al final desdoblamos la fiesta en dos…), pero tras la cena Cristina y yo nos retiramos.

Y para finalizar… domingo comida “familiar” con las religiosas españolas en casa.

Yastabien, creo yo. ¿Conclusión? Los 23 en Ruanda han estado muy bien. Baste este vídeo de los dos coreanos cantando el cumpleaños feliz para demostrarlo:


http://www.youtube.com/watch?v=5eYF58XxLBo


Un abrazo,