sábado 14 de marzo de 2009

Azafatas, moderadoras y demás familia

La cuenta atrás ya ha empezado. ¡Menos de un mes para abandonar el país! Cómo ha pasado el tiempo… Y encima justo nos iremos en el momento más “emocionante” (entre comillas, vamos a ver; lo de emocionante es muy relativo…); cuando la Sociedad Civil está preparándose para integrar su propuesta dentro del Plan Estratégico Nacional de Salud… dirigido como un todo a Global Fund para solicitar dólares a cascoporro (en serio, cantidades inimaginables de financiación). Total, que estamos en pleno curro a saco porque es un lío muy gordo y de mucha importancia para la respuesta contra el SIDA del país, y para nuestras organizaciones en particular.


Por ejemplo, esta semana hemos tenido que participar en la organización-realización de un taller que reuniera representantes de las organizaciones de la sociedad civil (ONG’s, asociaciones, organizaciones religiosas…) para trabajar juntos en la reflexión sobre nuestros logros, fortalezas, déficits, limitaciones… un análisis de situación en profundidad. ¿Qué ha supuesto esto? Tener que hacer un poco de todo; desde fotocopiar y grapar miles de hojas, pasar el micro durante las intervenciones, o mismamente moderar y dirigir un grupo de trabajo (en mi caso sobre prevención de la transmisión del VIH-SIDA).





Resumiendo, podríamos decir que el grupo de Cristina era el grupo de los listos, el de Lucía el de los jefazos prepotentes, y el mío el de los lerdos. Pero bueno, estoy contenta con los resultados que conseguimos (no os creáis que no costó, Virgen de los Intelectualmente Dispersos…), pese a que luego nos machacaron en la presentación al pleno.




A destacar uno de los momentazos de una comida. Ya nos habían llegado rumores… proposiciones no oficiales… pero nada desde “arriba”. Hasta que uno de los jefes de ONU-SIDA vino a nuestra mesa, se sentó, y nos soltó sin más: “queréis prolongar vuestro contrato?” (pa qué realizar introducciones absurdas y dar rodeos innecesarios!) Tras carcajearnos un poco, preguntamos sobre las condiciones y esas cosas; a lo cual respondió que estaban dispuestos a escribir a UN Volunteers o a quien fuera necesario para prolongar nuestra estancia. “Pero es que mira, que quien nos paga la beca es la Agencia Española de Cooperación, no la ONU”. Le costó entenderlo, pero al final nos dijo; “Bueno, pues hablad con el gobierno de España y pedídselo”. (Qué fácil, ¿verdad? Zapaterrr, danos dinero que nos quedemos en Ruanda, venga!). Nosotras: “es que este programa dura 6 meses no prorrogables, si nos quedáramos tendríais que pagarnos la manutención vosotros o nuestras organizaciones”. – “Ahhh… pos nosotros no tenemos dinero. Venga pues nada, hasta luego!”. Y nosotras… “ale; hasta luego Josele!”


En fin, que pese a los amagos que se han hecho para que nos quedáramos más tiempo (el Presidente de RCLS me dijo que había que movilizar fondos para que me quedara hasta el año que viene! Y yo, “sí hombre, estamos locos o qué??!!), para mediados de abril nos tendréis de nuevo en España. Se siente.

Ahora toca trabajar mucho para “dejar todo atado y bien atado”, y punto. No me va a dar tieeeeeeeempooooo! EnDiosquéduroenDios.


Un abrazo.

2 comentarios:

Marina dijo...

y yo sin escribirte la carta con tinta china, ya no llega, no? :(

lUiS dijo...

Ahí en las fotos pareces la azafata de los jefazos :P

Así que ya te vuelves. Bueno, en cuanto estés en casa dos semanas estás deseando volverte. Ya verás.

Saludos desde El Cairo (hasta Semana Santa parece),
Luis